La conservación de un textil rústico no termina cuando sale del telar. Con el tiempo, la lana y el lino responden a la humedad, al uso y al modo en que se guardan. Este paquete está pensado para quien ya tiene una pieza o un telar en funcionamiento y necesita acompañamiento periódico: revisión de la tensión de los hilos, control del estado de la fibra y ajustes menores en el marco de madera.
El trabajo se organiza en visitas o consultas programadas, según el ritmo de tu taller. En cada sesión se revisa un aspecto concreto, se anotan los cambios observados y se deja una nota escrita con las recomendaciones para el siguiente período. No se trata de un servicio genérico: cada pieza tiene su historia y su comportamiento.